Al
desarrollar este concepto, Badiou, habla de la responsabilidad ante lo que se
piensa y se presenta como verdad. Partiendo de la falta de certeza, la verdad
es cuestión de creencia, de lo que se esboza e interpreta de hechos y
realidades a través de nuestros sentidos y nuestro aparato interpretativo. El
mundo es como lo pensamos. Es responsabilidad de cada quien lo que hace de él.